En el artículo titulado "El auténtico doctor Johnson", cuenta Chesterton que un crítico literario dieciochesco inglés famoso, como el médico de la serie televisiva, por su gran competencia y descortesía, pensando durante su agonía en unos de sus contrincantes intelectuales exclamó:"Si lo veo ahora, me muero". Un irónico dechado de finura. Aun así, Chesterton alabó sin ningún tipo de complejos su ética, su caballerosidad: porque era «un hombre realista». Ésta es la grandeza de la ética de un personaje rompedor en un mundo hecho de tópicos y correcciones políticas insulsas. Un ético, como el doctor House.
En el citado artículo leemos: «Su ética no tiene nada de elaborado; quiere saber si, de hecho, un hombre es feliz o infeliz, si miente o dice la verdad. Puede parecer que martillea el cerebro durante largas noches de ruido y truenos, pero sabe entrar en el corazón sin llamar a la puerta». La autenticidad y la grosería de que acusaba la sociedad bienpensante a aquel crítico dieciochesco tienen su paralelo hoy en los modos desaliñados de este médico catódico que se enfrenta a un ambiente social y cultural que valora las apariencias por encima de la verdad, y las normas o los sentimientos por encima del bien. Por eso defiendo sin ningún paliativo la ética del doctor House. La serie puede verse como un grito -deliberado o fortuito, no sé, pero grito- casi desesperado, para que la ética vuelva a presidir las relaciones humanas en un mundo pervertido por la falsedad de lo políticamente correcto.
LA HIPOCRESÍA BIENPENSANTE
La clave del comportamiento del personaje no son las salidas de tono. Lo esencial es la ética inquebrantable: el rechazo de la hipocresía latente en casi todas las relaciones sociales contemporáneas. Esa hipocresía tan postmoderna y postcristiana. Porque la postmodernidad se ha instalado en las ruinas de la Modernidad, con todos los vicios de su herencia y el desprecio de sus escondidas virtudes. Un solo capítulo sintetizó, en la segunda temporada, las claves morales de cada personaje. En «El sueño de los justos» solamente House es quien hace lo que de verdad es justo, para lo cual en todas sus decisiones se guía por la prudencia, dejando a un lado criterios parciales o espurios -normas, abogados, leyes y sentimientos-.Tiene claro el objeto y el fin de su acción médica: salvar vidas.Y si para lograrlo tiene que saltarse formalismos y normas, lo hace: «Quiero salvarla, Soy un indigente moral», responde cuando Cameron le acusa de saltarse el protocolo del consentimiento informado. Lo realmente inmoral es quedarse en los medios, métodos y reglamentos y no hacer el bien. La indigencia moral, por tanto, está en esas normas y códigos tras los que se parapetan los hipócritas defensores de la apariencia de bondad.
LA FRAGILIDAD DE LAS NORMAS
Podemos cumplir las normas y no ser buenos. La herencia kantiana de la Modernidad vincula ser buenos con cumplir normas y no con hacer el bien. Pero House, como dice su ayudante Foreman, «no viola las normas, las ignora». ¡Olé por House! Porque las normas son medios, no fines. Si el medio no sirve para alcanzar el fin, se convierte en una esclavitud, no en una forma de realización personal. Lean la novela "Manalive", de Chesterton: Smith, el protagonista, desconcierta a todos porque «al vivir aprisionados entre las redes de la civilización, hemos llegado a considerar malas algunas cosas que no lo son. Hemos llegado a creer que lo rompedor y lo exuberante, lo impulsivo y lo repulsivo, los arrebatos y las convulsiones, son cosas malas, cuando por sí mismas no sólo son perdonables, sino intachables». ¡Olé por su deliberada ignorancia de las normas! Como los personajes de las novelas de Chesterton -esos virtuosos odiados por el mundo-, no es que no cumpla las frías y aburridas normas deontológicas dictadas para esclavos de lo políticamente correcto, es que vive el bien sin barreras artificiosas, frente a los artificiales que lo desprecian. House rechaza la hipocresía, el sentimentalismo y el egoísmo; es prudente, no viola las normas sino que ignora las injustas y es valiente para hacer el bien
LA DEBILIDAD DE LA LEY
Nadie puede considerarse bueno porque no viole la ley. Estamos rodeados de mediocres y malvados cumplidores. A veces, incluso, lo bueno será incumplirla, cuando sea injusta, viole la libertad y la conciencia. Salvo, quizá, durante los regímenes totalitarios del siglo pasado, nunca ha habido tantas leyes que quieran regular hasta el último rincón de la vida privada, y nunca hemos vivido en una sociedad más inmoral.Ya aconsejaba Don Quijote a Sancho que no hiciera «muchas pragmáticas, y si las hicieres, procura que sean buenas y, sobre todo, que se guarden y se cumplan, que las pragmáticas que no se guardan lo mismo es que si no lo fuesen».
Cumplir la ley no garantiza ni que se haga el bien, ni que éste marque las pautas de una sociedad. Sigan al personaje de Cuddy -la directora del hospital-: sabe que House le trae más problemas que soluciones con abogados, leguleyos y compañías de seguros. Pero nunca duda en defenderlo. ¿Por obstinación? No, porque salva vidas, porque es el mejor. No porque es el que sabe más, que sería una cuestión técnica. Sino porque sabe hacer bien su cometido, sabe discernir bien lo que ha de hacer y cómo. Porque sigue la prudencia: primera virtud moral. Un saber que hoy no se aprende en las facultades, pero sin el cual no hay buenos profesionales.
EL ENGAÑO DE LOS SENTIMIENTOS
Cuando las normas y las leyes no bastan, el sujeto posmoderno sólo tiene una certeza, la de aquello que siente. «Siento, luego existo». La doctora Cameron vive atormentada por vivir conforme con sus sentimientos. Pero así no hay forma de hacer el bien. Ni en un hospital, ni en proyecto alguno que merezca la pena, como por ejemplo, el matrimonio. En cambio House, sin ser frío ni calculador, sabe que los sentimientos no son criterios racionales. Confundir amor con sentimientos está destrozando la vida de millones de personas que apuestan todo su capital vivencia] a un número que cambia de color según la velocidad a la que gira la ruleta. Cuando no se siguen las normas externas, el postmoderno las saca de sus sentimientos. Una vez más House, desnuda la fragilidad de la argumentación: «¿Sólo es ético salvar a una persona si te ama? ¡Qué concepto de la vida más egoísta tienes!». El postmoderno es egoísta. Un sentimiento, por definición, es particular, nunca universal. No es un principio ético, aunque la cultura postmoderna se empeñe en utilizarlos constantemente como referentes en los debates éticos en los que nos jugamos el futuro: eutanasia, experimentación con embriones, aborto... Quiten de esos debates el sentimentalismo y se acabaron las objeciones.
EL HEROÍSMO DEL BIEN
Una cultura débil, fragmentada y sentimentalista es una sociedad cobarde. Hacer el bien exige valentía.Al menos la de enfrentarse a la propia conciencia y al bien. Un tal Hitler se propuso liberar al pueblo ario de la esclavitud de la conciencia, y así les fue. Ser libre, ser de verdad ético, es muy duro y arriesgado.
El doctor House es un respiro en una atmósfera asfixiante. No digo que sea santo. Digo que quiere hacer el bien. La ética no es cosa de normas, ni de bienes, ni de sentimientos etéreos, sino la combinación de todo ello a la luz de la prudencia, con ese objetivo: el bien. «House no viola normas, las ignora». Eso es lo bueno. Porque para inventarse normas, códigos y procesos ya están los estatalistas o los intervencionistas del signo que sean, que odian la ética porque temen la libertad.
José Ángel Agejas
Profesor de Ética de la Universidad Francisco de Vitoria (Madrid)
Doctor en Filosofía Moral y periodista. Es autor de diversas publicaciones tanto sobre ética general como sobre ética periodística, deontología médica forense y ética empresarial.
martes, 13 de julio de 2010
Comunicado huelga de hambre presos políticos mapuches de Concepción y Temuco.
Los presos políticos mapuche, actualmente recluidos en Penal el Manzano de Concepción, informamos al Pueblo Nación Mapuche y a la opinión pública Nacional e Internacional, lo siguiente:
Que a partir de hoy LUNES 12 de JULIO del 2010, damos inicio a una HUELGA DE HAMBRE de carácter liquida y hasta las últimas consecuencias.
Las Razones de esta drástica y extrema determinación obedecen a una serie de situaciones que hemos venido denunciando ante los injustos procesamientos político-judiciales de que somos objeto y que contravienen todos los derechos que nos son inherentes en nuestra calidad de MAPUCHES y presos políticos.
Solo a modo de síntesis hemos denunciado, de que somos objeto de Mediáticos Montajes llevados a cabo por el Ministerio Publico que a través de fiscales anti mapuche y grupos corruptos de policías pretenden imponer. Es así que el Estado Chileno, en defensa del empresariado comprometido en el conflicto con nuestro Pueblo y en su afán de perseguir y aniquilar el Movimiento Mapuche ha criminalizado la justa lucha de las comunidades, encarcelando y ensañándose en contra nuestra, imponiendo severas leyes dictatoriales y fascistas que pretenden a honestos luchadores sociales.
A su vez denunciamos que existe una fuerte y grotesca campaña anti Mapuche orquestada desde la derecha económica y política de este País, quienes utilizan sus medios de comunicación, a fiscales y políticos afines con el objeto de buscar condenas anticipadas en la opinión pública.
Por lo anterior es que declaramos que solo depondremos la huelga si se cumplen las justas demandas que son:
1.- La No aplicación de la ley antiterrorista en causas Mapuche;
Que se expresa en el Fin de la ley antiterrorista de la legislación Pinochetista.
2.- No al procesamiento de la Justicia Militar en causas Mapuche;
Que se expresa en el Fin de la Justicia Militar en Chile.
3.-Libertad a todos los Presos Políticos Mapuche encarcelados en las distintas cárceles del Estado Chileno.
Que se expresa en:
-Exigir el derecho a un debido proceso o juicio justo.
-Fin a los Montajes político-judiciales; Que implican el termino de procesamientos externos y viciados, la no utilización de los testigos sin rostro y el termino de prácticas que violan los derechos humanos básicos como la extorsión, amenazas, torturas tanto física como psicológica y las condiciones degradantes en los centro de reclusión.
4.-Desmilitarizacion en las zonas Mapuche en que las comunidades reivindican derechos políticos y territoriales.
Por último, hacemos un llamado a Nuestro Pueblo a Movilizarse, a protestar y a luchar por lo que consideremos una Causa justa. Y a las demás organizaciones sociales y políticas a que estén atentos.
Por territorio y Autonomía por el Pueblo Nación Mapuche.
“Weuwain”
Presos Políticos Mapuche – Concepción.
Que a partir de hoy LUNES 12 de JULIO del 2010, damos inicio a una HUELGA DE HAMBRE de carácter liquida y hasta las últimas consecuencias.
Las Razones de esta drástica y extrema determinación obedecen a una serie de situaciones que hemos venido denunciando ante los injustos procesamientos político-judiciales de que somos objeto y que contravienen todos los derechos que nos son inherentes en nuestra calidad de MAPUCHES y presos políticos.
Solo a modo de síntesis hemos denunciado, de que somos objeto de Mediáticos Montajes llevados a cabo por el Ministerio Publico que a través de fiscales anti mapuche y grupos corruptos de policías pretenden imponer. Es así que el Estado Chileno, en defensa del empresariado comprometido en el conflicto con nuestro Pueblo y en su afán de perseguir y aniquilar el Movimiento Mapuche ha criminalizado la justa lucha de las comunidades, encarcelando y ensañándose en contra nuestra, imponiendo severas leyes dictatoriales y fascistas que pretenden a honestos luchadores sociales.
A su vez denunciamos que existe una fuerte y grotesca campaña anti Mapuche orquestada desde la derecha económica y política de este País, quienes utilizan sus medios de comunicación, a fiscales y políticos afines con el objeto de buscar condenas anticipadas en la opinión pública.
Por lo anterior es que declaramos que solo depondremos la huelga si se cumplen las justas demandas que son:
1.- La No aplicación de la ley antiterrorista en causas Mapuche;
Que se expresa en el Fin de la ley antiterrorista de la legislación Pinochetista.
2.- No al procesamiento de la Justicia Militar en causas Mapuche;
Que se expresa en el Fin de la Justicia Militar en Chile.
3.-Libertad a todos los Presos Políticos Mapuche encarcelados en las distintas cárceles del Estado Chileno.
Que se expresa en:
-Exigir el derecho a un debido proceso o juicio justo.
-Fin a los Montajes político-judiciales; Que implican el termino de procesamientos externos y viciados, la no utilización de los testigos sin rostro y el termino de prácticas que violan los derechos humanos básicos como la extorsión, amenazas, torturas tanto física como psicológica y las condiciones degradantes en los centro de reclusión.
4.-Desmilitarizacion en las zonas Mapuche en que las comunidades reivindican derechos políticos y territoriales.
Por último, hacemos un llamado a Nuestro Pueblo a Movilizarse, a protestar y a luchar por lo que consideremos una Causa justa. Y a las demás organizaciones sociales y políticas a que estén atentos.
Por territorio y Autonomía por el Pueblo Nación Mapuche.
“Weuwain”
Presos Políticos Mapuche – Concepción.
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